viernes, 20 de junio de 2008

El Viajero en el Monasterio.




El simple hecho de pensar en el camino que tengo por delante me intimida, atravesar dos provincias enteras con sus regiones diversas; planicies, valles, montañas y ríos. Encontrarme con pobladores de culturas y credos distintos, comerciantes, soldados, peregrinos e !incluso bandidos! Cuidar en todo momento mis raciones de agua, alimento, pertrechos, animales de carga, mi campamento, y sobre todo siempre vigilar e interpretar correctamente el clima, del que dependo para no fracasar; cuidar mi salud, guardar bien mi dinero. . . ¡Planear todo esto es agobiante! Duermo muy poco preocupado en cada detalle del viaje, y desde luego por mi familia, que dejare sola por meses. Mi edad es un tema a parte, como usted sabe, el pasar de los años provoca estragos en el cuerpo. . . ¡Maestro! a caso ¿Debo postergar mi viaje hasta tener todo bajo control? O a caso ¿Deberé desistir antes de comenzar? ----- El Monje, con voz humilde respondió ------ Todo hombre tiene un camino que recorrer, y todo camino; hasta el mas largo, se inicia con “Un primer paso “. . . Cada jornada exigirá de ti, experiencia, pericia y paciencia para sortear dificultades, preocúpate por cada una de ellas cuando llegue el momento, Siempre trata de Viajar ligero y por ultimo, jamás olvides tu destino.

2 comentarios:

luis623623 dijo...

….

“Caminante se hace camino al andar…”, para cualquier tema de la vida, de cualquier profesión, incluso cualquier aventura, las dudas se despejan cuando das el primer paso, todo detalle o precaución muchas veces resulta pequeño para las incidencias que debes resolver, a cambio del riesgo que debes de superar te quedaran los amaneceres con aire fresco, la calidez del mediodía, el agua fresca para tu sed y el pan que puedas compartir con tus compañeros…



¡Suerte…!

Anónimo dijo...

Es cierto hay que vivir cada momento y con un equipaje ligero.
Un abrazo.