jueves, 1 de mayo de 2008

Una Noche en el Monasterio


Así que al final el Rey dijo “Escogeré como mi heredero al Trono a aquel que con solo tres monedas de un céntimo pudiese comprar algo que llene por completo este pequeño salón del Palacio “ Y Así fue como los tres jóvenes pusieron manos a la obra, uno de ellos compro con sus tres céntimos tres atados de pastura o pienso para ganado, pero esto no fue suficiente para llenar aquella habitación, ni siquiera esparciendo perfectamente el herbaje por todos lados, el otro muchacho se decidió por contratar tres cargadores que acarrearan tierra de las afueras del reino , pero su pobre paga solo le alcanzo para dos viajes de tierra por cada trabajador, con lo que el aposento antes mencionado solo con una pequeña capa de centímetros de arena quedo, sin este llegar a ser cubierto en su totalidad como el Rey lo había Ordenado. . . . . ------- ¡Maestro! ------ Interrumpió el Aprendiz ----- ¿Es acaso Posible que el ultimo chico pudiera prosperar donde los otros dos fallaron? ------ El Maestro Contesto ------ Querido Aprendiz sabrás que el ultimo chico triunfo y en Rey se convirtió con algo que nosotros estamos utilizando en estos momentos , pues astucia es requerida por encima de cualquier cantidad de dinero para poder sobresalir ------- El joven aprendiz del monasterio asombrado quedo y miro hacia todos lados tratando de encontrar la repuesta ----- El Maestro Concluyó ------ Tres pequeñas monedas era el precio exacto de tres económicas velas que los humildes compraban para iluminar sus noches, con ellas el chaval saturo de luz aquel pequeño salón real . . .

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