viernes, 23 de mayo de 2008

Mi Amiguito.


Aun recuerdo el día de escuela mas feliz de mi vida , tenia apenas ocho años, Gustavo mi Mejor Amigo quien estaba sentando en un banco cercano al mió comenzó a distraerme de esta manera ------ Ptsss ptsss . . Oye. . ¡! Oye Rene!! Te haz dado Cuenta que no hay nadie en el salón. . . ¿A donde se fueron todos? -------- Tienes razón ¿Que les paso a los demás? ------ Le conteste a Gustavo después de voltear hacia todos lados y percatarme de que solo bancos vacíos, un pizarrón y un escritorio impecable nos rodeaban . . . La luz que entraba por los ventanales del salón era tan, pero tan extraña que generaba una atmósfera pacifica y relajada ------- Gustavo ------ ¿Jugamos con el balón de Fernando mientras que vuelven todos? Debe de estar por aquí entre sus cosas ji ji ji ji , el nunca nos dejaría jugar con el pero ahora no esta y no creo que se de cuenta ----- Yo riéndome a carcajadas le conteste ----- Si si vamos jugando pero, aquí adentro solamente, si salimos al patio nos van a ver y nos castigaran ----- Gustavo ----- ¡!Pero aquí podemos romper algo!! ----- Le dije ---- ¡No!, cuidaremos de no pegarle a nada ¿“Zaz “? ------ Gustavo --- “Zaz “ ¡!Vamos jugando a las penales ¡! ----- Por supuesto que después de cuatro tiros a gol quebramos un vidrio y tuvimos que salir de allí; Afuera en el patio de la escuela Gustavo me dijo ----- ¡! Oye Rene!! Te haz dado Cuenta que no hay nadie aquí. . . ¿A donde se fueron todos? ------ ¡Era increíble! nunca, ni en mis sueños mas locos imagine algo así, la escuela estaba totalmente vacía, pasillos, corredores, salones y oficinas se encontraban desiertas, solo Gustavo y Yo estábamos en todo el plantel. . Si nosotros y esa luz en el cielo tan extraña, pero tan extraña que generaba una atmósfera pacifica y relajada ; No había quien nos reportara ante el director por haber quebrado a aquel vidrio, no existía nadie que nos molestara por ser pequeños, no había ni un alma que le dijera a Fernando que le habíamos tomado sin permiso su balón y los destrozos que hicimos, pronto la pelota nos aburrió y decidimos correr hacia los juegos que se encontraban allí ; Un viejo “Sube y baja” que nunca estaba disponible, ahora a nuestra completa disposición se encontraba , Gustavo y yo jugamos con el muchísimo tiempo hasta que nos hartamos, después corrimos hacia los columpios y nos impulsamos tan fuerte en ellos, que hubiéramos merecido tres penalizaciones por ello, pero los chicos mayores que cuidaban el orden en el recinto no aparecían por ningún lado ; Sentados ya, junto a un árbol de los muchos que la escuela tenia comenzamos a abrir nuestras bolsas del desayuno, en la mía descubrí lo de siempre , mi Mama solía prepararme un sándwich de Jamón, Gustavo al abrir la suya no encontró nada estaba vacía, lo cual me dio mucha risa y a el le molesto mucho , le dije ------ Toma el mió yo no tengo hambre aun ----- Gustavo lo tomo y comenzó a morderlo como si fuera la ultima vez, voltee hacia al cielo y allí se encontraba esta luz tan extraña tan clara ,tan blanca . . Todo estaba en calma en quietud total, comencé a darme cuenta que no se escuchaban cantos de pájaros, ni el ruido común del trafico fuera del edificio cuando de pronto sentí un dolor intenso en mi pierna derecha que me hizo gritar ------ ¡!Que te pasa ¡! ¿Quieres que le llame a la Maestra? ---- Decía mi mejor amigo, preocupado por mi grito de dolor, allí fue cuando escuche por primera vez las voces de policías y bomberos gritando - - - - - ¡! Aquí hay uno ¡!! ¡! Aquí hay uno ¡!! - - - Gustavo gritaba preocupado -------- ¡! Que sucede ¡! Me estas asustando . . . ¡!! Maestra ¡!! . ¡!! Maestra ¡!! Ayúdenos alguien ---- Comencé a alejarme de la escuela y con ello de Gustavo que, con carita angustiada y triste me pedía que me quedara con el , aunque cada vez le escuchaba menos . . . !! Abrí mis ojos con la claridad del sol ¡! . . . Tenia el cuerpo maltratado por el derrumbe, fui rescatado gracias a que un elemento de la cruz roja estaba cerca y escucho mi grito de dolor bajo sus pies, una montaña de escombros y filas interminables de hombres cual hormigas removiendo ladrillos y bloques de cemento fueron la ultima vista que tuve de mi escuela tras el terremoto. . .


Se que fue el mejor día de escuela de mi vida, por que precedió a el día mas doloroso y triste de mi infancia, se que fue el día de escuela mas feliz de mi vida por que fue el ultimo que estuve con mi mejor amiguito, quien me acompaño como un mejor amigo acompaña en la muerte, mientras que esperas volver a la vida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

!!Que bonita!!
Me ha encantado, que historia más enternecedora.
Has conseguido emocinarme EDD y es que tus historias tienen ese detonante, hacen que afloren a través de ellos todas las emociones que quieres expresar, con un realismo esquisito.
Es Perfecta